Tiempo de Cambio

Mal Estar / Bien Estar

El malestar (físico, emocional o ambos), suele ser el motor del cambio que necesitamos. Es por eso que negarlo, ocultarlo o menospreciar aquello que sentimos que no va bien, solo juega en contra de nuestra posibilidad de dar los pasos necesarios para modificar lo que no está funcionando hoy en nuestra vida.

Abrazar el malestar suena más poético que tentador, lo sé, aunque esconde una gran verdad: necesitamos hacernos amigos del mensaje que nos trae; y no será posible reconocerlo si nos empeñamos en hacer de cuenta que no existe. O peor aún, cuando intentamos una solución rápida y superficial que apenas dura un tiempo pero luego resurge, y hasta con más fuerza, porque en lo profundo todo sigue igual.

Abrazar el malestar es simplemente hacerle lugar en nuestro presente, reconocer como es, que sensaciones nos afectan, en que momentos o situaciones estamos incómodos; o con quienes. Es escuchar a nuestro cuerpo, identificar nuestras emociones y, por sobre todo, poder darnos cuenta si las estamos expresando como deseamos.

Se trata de entender de donde viene esto que nos afecta, pero mejor aún, hacia donde quiere ir. Porque eso es lo que necesitamos para reconocer cuáles son los cambios que debemos poner en acción para sanar, para salir de esa zona que nos incomoda y no nos permite vivir en plenitud.

Tu mal-estar quiere, y puede, convertirse en bien-estar. Solo necesita que le hagas lugar, que lo reconozcas, que lo nombres. Porque cuando nombramos algo hacemos que exista. Y solo aquello que existe puede cambiar y transformarse.

P.Escot

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